El viernes 26 de diciembre, el Senado de la Nación aprobó el presupuesto 2026 enviado por el poder ejecutivo y que contaba con la media sanción de la Cámara de Diputados.
Con la aprobación de este presupuesto, el Gobierno pretende consolidar y profundizar la destrucción del sistema educativo público y de la ciencia nacional en todos sus niveles:
▶️ Se elimina el piso mínimo de inversión en educación que era del 6% del PBI.
▶️ Se reducen, en términos reales, los fondos para Educación y Cultura en un 47,3% respecto a lo ejecutado en 2023. Lo mismo sucede con las partidas para Ciencia, Tecnología e Innovación, que se recortan en un 48,8%.
▶️ Prácticamente se elimina el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional (FoNETP, creado por el Artículo 52 de la Ley 26.058), que sufrirá un recorte de niveles históricos, con un 93% menos para 2026 respecto al presupuesto ejecutado en 2023.
▶️ Las becas y transferencias para estudiantes acumulan un recorte real del 76,6%.
▶️ En el caso de las universidades, se cristaliza una caída real del 33,8% de los fondos en relación a lo ejecutado en el 2023. En este caso, además, se establece un mecanismo extorsivo y antidemocrático para la asignación de los fondos: se otorga al Ministerio de Capital Humano la potestad de interrumpir el envío de las partidas presupuestarias a las universidades que considere que no cumplan con la información requerida por la Sub Secretaria de Políticas Universitarias.
El Gobierno de Milei arremete contra la educación y la ciencia nacional de forma brutal desde su inicio. La profundización del ataque y su legitimación por parte del Congreso Nacional escala la gravedad de la situación, y nos pone en alerta máxima. Del presupuesto aprobado sólo cabe esperar mayor ajuste salarial, menos fondos para mejoras edilicias, mayores retrocesos en la inclusión educativa, éxodo de docentes, estudiantes e investigadorxs hacia otros empleos e, incluso, otros países.
* Los datos fueron tomados del informe “Desfinanciamiento del sistema educativo: el retroceso de la ETP, las universidades y la CyT” elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Informe completo ACÁ
Austeridad fiscal para nuestros derechos,
aumento de las ganancias para unos pocos
El corazón del presupuesto 2026 no es, como dice Milei, el superavit fiscal. El núcleo de esta ley es el sostenimiento de las transferencias de ingresos desde lxs trabajadorxs (formales, informales, autónomxs, desocupadxs) hacia los sectores de la élite económica y financiera. Es un programa de ajuste infinito para congraciarse con el FMI y el Gobierno de Estados de Unidos, y conseguir prórrogas para pagar la deuda externa de los gobiernos de Milei y Macri.
Este proyecto neocolonial, de saqueo y de miseria que representa y ejecuta Milei, nos volverá a encontrar en 2026 en las calles y en las aulas, resistiendo entre toda la comunidad y lxs trabajadorxs.
La educación del pueblo y nuestra dignidad no se pisotean ni se venden: ¡se defienden!

