En Rosario nos movilizamos el martes 10 de febrero.
El pasado diciembre el Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso su proyecto de Ley de Reforma Laboral. Fruto de las protestas y movilizaciones que protagonizamos lxs trabajadorxs en rechazo de dicho proyecto, y de la necesidad del Gobierno de Milei de conseguir la adhesión de una mayor cantidad de legisladorxs para aprobarlo, el tratamiento de la Reforma Laboral se postergó para febrero.
¿Qué plantea el proyecto de Reforma Laboral?
El proyecto tiene dos grandes objetivos:
1. Profundizar la destrucción de nuestros derechos laborales, abaratando el valor de la fuerza de trabajo y aumentando el poder de lxs empleadorxs para disponer de la misma.
2. Dar un golpe profundo a la organización sindical y gremial de lxs trabajadorxs, es decir, a las formas de lucha colectiva que tenemos para defender nuestros derechos.
Ambos objetivos están en función de un tercero que es, de alguna manera, el fin principal de este proyecto: acrecentar de forma drástica los márgenes de ganancia y el poder de los empresarios.
¿Cuáles son las medidas concretas que plantea la Reforma Laboral?
El empleador podrá disponer libremente de la fuerza de trabajo en el ingreso, egreso y en el transcurso de la relación laboral, como por ejemplo:
1. Alargamiento de la jornada laboral y abaratamiento de la fuerza de trabajo: El proyecto plantea la posibilidad de extender la jornada laboral de 8 a 12 horas diarias. El tiempo trabajado más allá de la jornada de 8 horas, no será remunerado como horas extras sino como horas normales de trabajo. Además, esas horas trabajadas “de más” irán a almacenarse a un Banco de Horas que podría “compensarse” con una reducción de la jornada laboral en un futuro, dependiendo de la negociación entre el empleador y el trabajador.
2. Reducción de las indemnizaciones: La Reforma Laboral excluye del cálculo en las indemnizaciones por despido al aguinaldo, las vacaciones, las horas extras y los premios obtenidos por el/la trabajadorx. También permitiría a los empleadores pagar las indemnizaciones en cuotas.
3. Vacaciones: Se habilita la posibilidad de establecer el goce de las vacaciones fuera del período legal (1 de octubre al 30 de abril) y el fraccionamiento de las mismas en tramos no inferiores a 7 días. Estas modificaciones deberían contar con el “mutuo acuerdo” entre el/la empleadx y el empleador.
4. Legaliza la precarización, estableciendo por afuera del marco de la Ley de Contrato de Trabajo a verdaderas relaciones laborales como por ejemplo a los trabajadores de plataformas digitales.
Ataques a la organización sindical y al derecho colectivo
Para flexibilizar y destruir los derechos individuales es condición debilitar a las organizaciones sindicales, por lo que el proyecto también establece reformar el derecho colectivo a través de la criminalización de la protesta, el ataque a la organización gremial, la restricción del derecho de huelga y el debilitamiento de la negociación colectiva.
Entre las principales reformas se encuentran:
1. Fin de la “ultraactividad” de los Convenios Colectivos de Trabajo y prevalencia de CCT de empresa (previstos en la ley 14250): Hoy en día, cuando un Convenio Colectivo de Trabajo vence, continúa vigente hasta que se negocie uno nuevo. Con la Reforma Laboral una vez vencidos los Convenios Colectivos podrían perder vigencia hasta que se negocie uno nuevo. A su vez, actualmente cuando hay distintos Convenios Colectivos de Trabajo (por ejemplo, uno general de la rama de actividad y otro particular negociado en una empresa puntual), siempre prevalece para lxs trabajadorxs aquel que otorgue más derechos y que tenga mayor progresividad. Esto cambia en el proyecto de reforma ya que se establece que de coexistir distintos convenios siempre prevalecerá el de menor escala (es decir, el negociado en la empresa en particular).
2. Limitación del derecho a huelga: Se amplía de forma brutal la cantidad de ramas productivas y de servicios que pasan a considerarse esenciales, es decir actividades que deberán prestar al menos un 75% de su funcionamiento normal aún cuando se encuentren llevando adelante una huelga. Además, se crea la figura de “servicios de importancia trascendental”, una nueva categoría donde se incluye un amplio listado de actividades que deberán funcionar, al menos, al 50% de su capacidad en los días de huelga. Es necesario destacar que dentro de los “servicios de importancia trascendental”, el proyecto de ley incluye a la educación de nivel primario, secundario y terciario, por lo que lxs trabajadorxs de las escuelas medias de la UNR nos veríamos directamente afectadxs en el cercenamiento del derecho a huelga.
3. Sanción a la protesta y control a la organización La Reforma Laboral de Milei plantea, por un lado, un mayor poder de sanción por parte del empleador y del poder judicial frente a las medidas de fuerza que realicen lxs trabajadorxs. A su vez, restringe la organización asamblearia en los lugares de trabajo estableciendo descuentos salariales y da un mayor control a los empleadores que tienen el poder de autorizar o no las asambleas.
Exenciones impositivas y beneficios para los empresarios y empleadores
Finalmente, el proyecto de Reforma Laboral plantea beneficios directos para los empleadores, que aumentan sus márgenes de ganancia y que afectan de forma negativa el sistema previsional y la seguridad social.
Por ejemplo, disminuye las contribuciones patronales. Se permite la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el cual será una caja en la que el empleador podrá ir “ahorrando” para el pago de futuras indemnizaciones. Este fondo se financiaría con el descuento a las contribuciones patronales.
Esta medida es altamente beneficiosa para el empleador que ve así disminuidas sus obligaciones contributivas. Lxs principales afectadxs seríamos lxs jubiladxs ya que las contribuciones patronales están destinadas, en su mayoría, a financiar parte del sistema previsional.
Redistribución regresiva del ingreso y la riqueza y disciplinamiento a lxs trabajadorxs
Este proyecto de las élites y del Gobierno lejos está de las necesidades de lxs trabajadorxs. De imponerse, aumentará exponencialmente el poder económico y político del empresariado local y trasnacional, agudizando los principales problemas que tenemos actualmente lxs trabajadorxs: los bajos salarios, la informalidad y la precarización laboral, las jubilaciones de miseria, la degradación general de las condiciones de trabajo. Al contrario de lo que dice el Gobierno, tampoco impulsará el crecimiento y el desarrollo económico.
Quienes vivimos de nuestro trabajo tenemos que enfrentar, sin concesiones, este proyecto que pretende consagrar el programa de miseria que tienen las élites económicas y políticas para nuestro país. Es fundamental fortalecer la unidad de acción del conjunto de las organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles, de Derechos Humanos, feministas para frenar esta nueva arremetida del Gobierno de Milei y plantear las reivindicaciones urgentes de quienes producimos la riqueza: lxs trabajadorxs.

