El martes 29/09 la Corte Suprema de Justicia falló a favor de la suspensión de la Ley de Tierras.
Entre otras cosas, esta ley establece un límite para la venta de tierras de nuestro país a extranjeros. El falló de la corte repone la vigencia del artículo 154 del DNU 70/2023, mediante el cual el Gobierno Nacional quiere derogar la ley desde el 2024.
Esta decisión judicial pisotea nuestra soberanía nacional, poniendo en venta nuestro territorio y sus riquezas frente a capitales extranjeros. Es, también, una burla a la soberanía popular: solo tres jueces, representantes de un poder vitalicia y que nadie vota, van en contra y se ponen por encima de la voluntad de millones de argentinxs que expresamos en las calles el rechazo a la entrega y el saqueo.
La respuesta también debe darse en el Congreso. El Senado ya rechazó el DNU 70/23 y distintos bloques reclaman ahora una sesión especial para que Diputados haga lo mismo.
Nuestra tierra es nuestra patria, nuestra soberanía y el lugar donde pisamos lxs que día a día ponemos a la Argentina de pie. La complicidad evidente entre el proyecto entreguista de Milei y la casta judicial, más que desanimarnos nos reafirma en la voluntad de defender y cuidar lo que es del pueblo.
Ya lo dejamos claro: ¡las Malvinas son argentinas, el resto del territorio también!

